Mega Tutorial con las apps de empleo más utilizadas en el mundo (Incluye sorpresa final)

Mega Tutorial con las apps de empleo más utilizadas en el mundo (Incluye sorpresa final)

Reorienta Tu Vida

Recuerda esas viejas épocas en que los anuncios de los periódicos eran donde estaban los trabajos, donde dabas el CV en mano o debías contactar tú con ellos para que te tuvieran en cuenta.

Poco a poco fue cambiado y empezaron los portales de empleo, allí empezó la revolución. Una mirada hacia una nueva era de las ofertas laborales.

En ese momento los CV se enviaban online, las oportunidades podías encontrarlas en cualquier lugar del mundo y el tiempo de respuesta de saber si estabas contratado o no disminuyó considerablemente.

Pero es que luego llegaron las apps.

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¿Qué puede aportarme un blog?

Todo el mundo tiene un blog. O eso parece

Yo he intentado mantener este abierto como campo de pruebas pero ya veis que he fallado estrepitosamente. Por falta de constancia, por no ver claro para qué escribir o simplemente por pereza.

Creo que soy buena escribiendo. Creo que escribo bien. Cuando he tenido la oportunidad (de este texto me siento orgullosa) creo que he dado muestras de que sé lo que tengo entre manos.

Entonces ¿por qué dejé de escribir?

Pues no lo sé.

Quizá obsesionada con otras cosas o escribir para otros (este fue una idea luminosa) es lo que me haya distraído más.

Y la montaña en la que todo parece convertirse.

Hace dos años que tendría que tener en marcha el blog de mis sueños, ¿por qué no lo tengo)

Por miedo.  Por sentirme sola frente a un proyecto que me supera (o eso creo)

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Matizando a Mr. Wonderful (4 pinceladas sobre la felicidad)

Me ha encantado este post, por eso me gustaría añadirlo a mi blog.

Lo que de verdad importa

Hoy voy a romper una lanza en favor de mi amigo en la red, Víctor Candel, que hace un par de domingos se pronunció en contra de esa corriente, tan de moda en estos tiempos, que nos plantea un mundo 100% feliz y a pesar de los pesares, un mundo en el que una frase motivadora con un sol al fondo parece suficiente para seguir adelante. «Ya no aguanto ni una receta más de felicidad, optimismo y positividad», afirmaba. 

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Egotrip

Una de las razones por las que me he resistido a escribir un blog es esa sensación de que muchos de ellos hablan sobre lo que le pasa al escritor por la cabeza, lo que le interesa, preocupa, divierte, molesta.

En fin, sobre lo que le interesa al que escribe. La gracia es conseguir que todo eso, que está muy bien, interese también a los demás. Asunto nada fácil. ¿Por qué le va a importar a nadie si me gusta o no el color verde? ¿De verdad quiere saber quien me lea que paso por un mal momento?, curiosamente se suele escribir más entonces que cuando todo va bien ¿por qué será?.

Así que, o eres un crack en tu tema, el que sea, por raro que sea o ya me dirás para que quieres tener un blog. Porque si es para quejarte los lectores huirán (salvo aquellos con tendencias melancólicas lo cual es otro problema) y si te dedicas a decir lo guapa, triunfadora y divina de la muerte que eres… te leerá tu mamá y alguna amiga… hasta que te odie con todas sus fuerzas.

guapa.

¿Dónde está el punto medio? ¿Cómo consigo contar mi vida sin resultar aburrida y/o pedante? Creo que ese es el secreto de todos los grandes escritores de todos los tiempos. Los mejores da igual del siglo que sean. Los Henry James, Jane Austen, Antonio Muñoz Molina o Alice Munro.

Personalmente creo que todo se debe a genio natural y trabajo constante. Combinación única para paladear y disfrutar. Y también para aprender, aunque sea modestamente.

Quizá, en el fondo, todos tenemos algo que decir, y el blog nos permite hacerlo de una manera sencilla.  Para mí lo importante es mejorar un poco día a día. Es lo único que intento aquí. Desarrollar la capacidad de expresión escrita. Y ser mejor persona a través de la escritura.

Por cierto, hablando de Alice Munro, teneis que leerla sí o sí. Además, hace unos años Sarah Polley dirigió una película estupenda basada en uno de sus cuentos: «Away from Her» (Lejos de ella). Espero que alguien tenga suficiente habilidad para pasarla por tv (si, estoy soñando), si no, buscadla. No os arrepentireis.

Deprisa, deprisa

A nadie le gustan las prisas. O sí. Vivimos en un mundo acelerado y tal y cual. Aceptamos que tenemos que ser veloces para llegar a todo. Y lo hacemos. Luego vienen los que te dicen que no vayas tan rápido, que huelas la fragancia de las rosas.

Tiene que existir un término medio.

Creo que tendríamos que distinguir entre ser rápido por una parte y por otra ir acelerado sin enterarte de nada.

La rapidez puede ser estimulante. Un desafío a tus límites y a tu capacidad. Una forma de crecer y mejorar. Otra cosa es ir deprisa, deprisa, sin mirar lo que haces. Hacer por hacer y porque hay que hacerlo, que se nos pasa el plazo.

Luego estamos los que necesitamos un pelín de calma y reflexión. Somos capaces de hacer muchas cosas y hacerlas bien, incluso muy bien. Llegado el momento, somos capaces de ponernos las pilas y aumentar la velocidad cuando hay que hacerlo.

Pero no podemos seguir un ritmo acelerado, necesitamos pensar y ver qué estamos haciendo, cómo y para qué.

Francamente, admiro a quienes son capaces de producir un trabajo de alta calidad a un ritmo endiablado. A mí, escribir este post me ha costado casi toda la tarde, y apenas pasa de las 200 palabras.

Cuando hay mucho que hacer y ves que el tiempo se agota es cuando más notas que la calma que necesitas es aún mayor.

Pero no puedes parar.

flash.

Valor

Hace poco me dijeron que había tenido mucho valor para enfrentarme al reto técnico de empezar el blog.  Pues un poco si, pero es mayor el convencimiento de que meterme en este lío me hará mucho bien. Y todavía no me atrevo a enseñarlo…

También hay que tener valor para estar en un puesto en una feria y tratar de vender las bondades de tu producto. En mi caso el producto se vende solo: Cruz Roja Española. Aún así, tener que dar una explicación rápida a alguien que se acerca a tu caseta y tratar de convencerla para que firme y se comprometa al voluntariado es una experiencia muy valiosa.

Y no digamos ya si tengo que vérmelas todos los viernes hablando en inglés con personas normalmente desconocidas.

Me quedan muchos retos por superar. Pero una cosa sí que creo tener clara. Sin valor para afrontarlos no podré aumentar mi valor como persona y como profesional.

El valor casi siempre se asocia con el miedo. Hay que tener valor para hacer ciertas cosas y hay cosas cuyo valor nos parece tan grande que las protegemos porque tememos perderlas.

Por eso, cuando me dicen que le estoy echando valor a las cosas siento que el miedo va retrocediendo cada día un poco más. Y así puedo ser más valiosa para mí y para los demás.

 

valor

Entrenamiento

Me siento como si me preparara para un largo sprint. Pero es algo que me gusta. Que me hace sentir viva y motivada.  Tanto el empeño que he puesto en aprobar el FCE de inglés como las ganas de aprender herramientas nuevas hacen que esta etapa de mi vida sea bastante más llevadera.

Levantarse por las mañanas siempre es cuestión de voluntad. Ahora más todavía. Supone afrontar la jornada reinventándome cada día. Mantener hábitos para estar preparada siempre. Porque no se sabe cuando va a sonar la campana.

Suena estresante y a veces lo es. En broma suelo decir que trabajo ahora más que antes. Creo que voy a adquirir unas habilidades que me van a servir para toda la vida.

Y a veces tengo miedo. De no saber cómo llegar a los demás. De los límites que parece poner mi edad. De no llegar a comprender  qué esta pasando y qué me estoy perdiendo.

Luego recuerdo que la que más se exige a si misma soy yo. Todo va a salir bien. Y de vez en cuando conviene recordar que esta vida no es más que trabajar día a día, que cada momento es nuevo. Que nadie tiene todas las respuestas y que en realidad, todo lo que hacemos es un entrenamiento para vivir mejor.

entrenamiento mental.

Segundo día trasteando

Mientras veo por la ventana cómo todo el mundo parece estar en la calle, ocupando su lugar en el curro o estudiando, yo sigo en casita, frente al ordenador, intentando crear la herramienta que me permitirá conectarme con el mundo. (Qué frase más cursi)

Según Alfonso Alcántara, si no tienes blog eres un sintecho digital. A mí me parece una afirmación radical como muchas de las suyas pero en realidad, tiene parte de razón. Este espacio es mío  y si llego a comprarlo todavía más. Aquí es donde puedo aprender a escribir con regularidad y donde puedo probar todas las cosas que se me ocurren. No dependo más que de mi capacidad de disciplina y de las cosas que hay en mi cabeza.

Mi hermana dice que siempre me ha hervido la cabeza.  Pues ya tengo dónde cocinar agusto.

Tengo en mente una idea muy buena pero tengo que madurarla un poco más. Pero no demasiado porque se  me puede quedar reducida a polvo en nada.

Esa es otra de las razones por las que he llamado a este sitio «El blog sin nombre», Porque no va de nada concreto en particular y de todo en general.

Adelante con los faroles

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Hola

Bueno, ya está. Esta vez va en serio. Una vez que he llegado hasta aquí, sólo queda seguir avanzando.

¿Cómo se escribe un primer post?. Consejos hay miles pero a mí me gusta mucho uno: escribe lo que sale de tu alma.

De mi alma salen muchas cosas: ganas de aprender, ganas de ser mejor cada día y sobre todo,  ganas de intentarlo aunque no sea exactamente lo que quiero.

Este es un blog de pruebas. Puede pasar de todo aunque espero que todo sea bueno.

El nombre tiene una razón de ser y es el título de una canción de hace muchos años pero que siempre he tarareado en momentos «especiales»

Es esta:

Algunos la conocereis, otros no. Para mí es muy especial.

Deseadme suerte, creo que la voy a necesitar: images (89)